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EL DÍA QUE EL S/36 PIDIÓ SU ALMA (Y YO LA ENCONTRÉ EN UN DISKETTE DE 8″)

Crónica verídica (más o menos) de cómo sobreviví a un fallo de microcódigos, una magazinera caprichosa y una reconstrucción de índices que casi me cuesta el pelo


1. UN LUNES CUALQUIERA (PERO NO LO ERA)

Llegué al centro de cómputos a las 7:45, como cada mañana.

El pasillo olía a café recién hecho y a papel de impresora de matriz de puntos. Las luces fluorescentes parpadeaban como si también tuvieran sueño. Me coloqué la chaqueta en la silla, encendí el monitor 5250 y…

Silencio.

El System/36 estaba encendido. Las luces del panel frontal parpadeaban en un patrón que no reconocía.

No era el baile habitual del IPL.

Era otro ritmo.Más lento.Más siniestro.

Me acerqué a la consola.La pantalla verde mostraba un mensaje que nunca había visto:

text

MICROCODE MISSING
INSERT MICROCODE DISKETTE

¿Microcódigo?¿Eso no era algo que venía de fábrica?¿Algo que se cargaba solo?¿Algo que no necesitaba un simple programador como yo?

Pulsé F3. Nada.Enter. Nada.El cursor parpadeaba impasible. Burlón.

El sistema me estaba hablando en un idioma que no entendía.Y lo peor: me estaba pidiendo algo que no sabía dónde estaba.


2. LA BÚSQUEDA DEL TESORO (SIN MAPA)

Llamé al jefe de sistemas.

—*Oye, el S/36 pide un diskette de microcódigos.*—¿El qué? —dijo, con el tono de quien acaba de despertar.

—Microcódigos. ¿Sabes dónde está?—En el armario de los diskettes, supongo.—¿Qué armario?

Colgó.

Me quedé mirando la pantalla. El mensaje seguía ahí. Fijo. Implacable.

Empecé a buscar.

  • En los cajones de la mesa.
  • En la estantería de los manuales (llena de polvo y carpetas de 198X).
  • En el cuarto de los cables viejos.
  • Debajo de la magazinera.
  • Dentro de la magazinera (sin querer).

Revísé todas las cajas de diskettes.Había de todo: backups, programas de prueba, utilidades, juegos (sí, juegos en el S/36, no juzguen).

Pero ningún diskette ponía «MICROCODE» o «S/36 SYSTEM» o «NO TOCAR O MUERES».

Llamé a Pepe, el operador nocturno que se jubiló el año pasado.

—*Pepe, soy Joal. ¿Dónde está el diskette de microcódigos del S/36?*—¿El qué?—Pepe, por favor, piensa. Es importante.—Ah, ese… Creo que lo guardé en un sobre amarillo. Detrás de la impresora.

Corrí a la impresora.Moví el papel continuo.Desplacé la bandeja.Miré detrás.

Nada.

Volví a llamar.

—Pepe, no está.—Pues entonces mira en la caja de zapatos de arriba del armario.—¿Qué caja de zapatos?—La que dejó Manolo cuando se fue.

Manolo era el anterior jefe de sistemas. Se fue hace 8 años.8 años.

Subí a una silla.En el armario, encima de todo, había una caja de zapatos marrón.La bajé con cuidado.

Dentro:

  • Un manual del S/36 en inglés.
  • Un diskette de 8″ suelto, sin funda.
  • Y un sobre amarillo que ponía:
    *»MICROCODIGO S/36 – NO PERDER – MANOLO»*

Lo encontré.

Respiré hondo.Bajé de la silla.Caminé hacia la magazinera como quien lleva el Santo Grial.


3. EL RITUAL DE LA MAGAZINERA

Abrí la compuerta.Inserté el diskette con la mano temblorosa.Cerré la palanca.CLICK – ZZZZZ

El motor empezó a girar.Grrrrrr… clic-clic-clic…

La pantalla seguía diciendo:MICROCODE MISSING

Pulsé ENTER.El diskette sonó más fuerte.El S/36 emitió un pitido largo.Las luces del panel parpadearon en secuencia.

Y el mensaje desapareció.

El sistema empezó a cargar el SCP (el sistema operativo).Los caracteres verdes aparecían en la pantalla:

text

IPL IN PROGRESS...
SYSTEM CONTROL PROGRAM LOADING...
LIBRARIES LOADING...

A los 20 minutos, el S/36 estaba vivo.Los terminales 5250 conectaban.Los usuarios empezaron a entrar.

Ese día no perdimos producción.Ese día ganamos una batalla.

Pero la guerra no había terminado.


4. EL AVISO (SIEMPRE LLEGA)

A las 10:30, mientras hacía un café para celebrar, la consola de operaciones escupió un mensaje que me heló la sangre:

text

CPF3207 - Índice dañado en el miembro CLIENTES.
Reconstrucción recomendada.

No.No otra vez.

Pero esto era el S/36. No había RCLSTG como en el AS/400.Aquí había que hacer las cosas a mano.

Primero: expulsar a los usuarios.Segundo: ejecutar el comando de reorganización.Tercero: esperar.Esperar mucho.


5. RECONSTRUIR ÍNDICES EN EL S/36 (MANUAL DE SUPERVIVENCIA)

No había RGZPFM.No había mensajes bonitos.Había un comando críptico:

rpg

// RZFM FILE,CLIENTES

Lo ejecuté.El sistema respondió:

text

REORGANIZANDO MIEMBRO CLIENTES...
1% COMPLETADO

1%.Eran las 11:00.Sabía que cada 1% tardaría unos 15 minutos.

Eché cuentas:100% × 15 minutos = 1.500 minutos = 25 horas.

25 horas.Un día entero.

Llamé al jefe.

—El índice de CLIENTES está dañado. Tardaré 25 horas en reconstruirlo.—¿25 horas? ¿Pero no podemos volver del backup?—El backup está en diskettes de 8″. Podemos probar.—¿Cuánto se tarda en restaurar de diskettes?—No lo sé. Nunca lo he hecho.—Sigue con la reconstrucción.

25 horas.Me instalé en el centro de cómputos.


6. LAS HORAS MUERTAS (Y VIVAS)

A las 13:00 el sistema estaba en 12%.Comí un bocadillo de chorizo delante de la consola. Justo lo que no había que hacer (las migas podían entrar en la magazinera, pero ya no me importaba).

A las 15:00 23%.Mi compañero Carlos trajo café. Nos miramos en silencio. Él sabía. Él también había sufrido índices.

A las 19:00 41%.Llamé a casa: «Hoy no ceno. El índice no me deja.»(Mi mujer suspiró. Ya estaba acostumbrada.)

A las 23:00 68%.El centro de cómputos estaba en silencio. Solo el ruido de los discos del S/36 y el zumbido de la magazinera (vacía, por suerte).

A las 2:00 89%.Me quedé dormido apoyado en la mesa. Soñé con diskettes voladores que me perseguían gritando «MICROCODE MISSING».

A las 4:30 100%.La pantalla mostró:

text

REORGANIZACIÓN COMPLETADA.
ÍNDICE RECONSTRUIDO.

Respiré.Corrí un programa de prueba.Los datos estaban ahí.El índice funcionaba.

A las 5:00 me fui a casa.No dormí.La adrenalina no me dejaba.


7. LA LECCIÓN (QUE NINGÚN JUNIOR APRENDERÁ)

A la mañana siguiente, el S/36 arrancó bien.Los usuarios entraron como si nada.Nadie supo lo que había pasado.

Pero yo lo sabía.Y ese diskette de microcódigos, con su sobre amarillo de Manolo, pasó a primera línea del armario.Con una etiqueta roja que ponía:»NO PERDER – TE VA A SALVAR LA VIDA»

Nunca más volvió a pedirme el sistema ese diskette.Pero yo sabía dónde estaba.Por si acaso.


EPÍLOGO (CON UNA FOTO QUE NO VES PERO IMAGINAS)

Años después, cuando llegó el AS/400 con sus cintas magnéticas, sus comandos modernos y sus índices más resistentes…

Guardé ese diskette de 8″ en una caja de metacrilato.No como trofeo.Como recordatorio.

De que programar no es solo código.Es esperar.Es buscar.Es rezar.Es encontrar un diskette perdido en una caja de zapatos.Es reconstruir un índice mientras el mundo duerme.

Y es, sobre todo, mirar una foto de aquellos años, con pelo, con un S/36 detrás, y sonreír.

Porque lo viviste.Porque sobreviviste.Porque eres de la vieja escuela.

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Jose Antonio Alvarez Weingartt
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