Capítulo 1: Introducción — Por qué Git y por qué ahora
Si estás leyendo esto, probablemente programas solo o en una empresa chica. Tenés proyectos en tu máquina, y cuando necesitás pasarlos a un servidor, copiás archivos por FTP, SCP, o los mandás por WhatsApp. Lo sé porque yo también lo hice.
Hay un problema: eso no funciona.
Un día borrás la carpeta equivocada. Otro día un compañero sobreescribe tu archivo y no sabés qué cambió. O peor: el cliente te dice "esto funcionaba antes" y no tenés idea de cuándo se rompió ni qué tocaste.
Git es la respuesta. No es una herramienta más, es el hábito que separa a los que pierden código de los que no. En esta serie de artículos vas a aprender Git desde cero, paso a paso, sin vueltas, y al final vas a tener un flujo de trabajo que podés usar todos los días en tus proyectos reales.
¿Qué necesitás?
Nada de GitHub, nada de GitLab. Primero entendé cómo funciona Git en serio. Las plataformas vienen después.
Este es el plan de batalla:
1. Configuración inicial
2. Tu primer repositorio
3. Primer commit
4. Servidor remoto (en tu red local)
5. El ciclo diario
6. Ramas
7. Merge
8. Clonar
9. El flujo completo
Arranquemos.
